Por Verano y mil tormentas.

Por Verano y mil tormentas.

Cuando se habla de amar, siempre se identifica con el amor de los demás hacia nosotros. Pero que ocurre con el amarnos a nosotros mismos de una forma sana sin caer en el narcisismo.

Amarse a uno mismo es aceptarse tal y cómo uno es, sentirse libre para ser y estar, independientemente de la aceptación del otro.

En ocasiones damos demasiado protagonismo al otro, cuando uno es quien es protagonista de su propia vida. Lo sano es aprender a depender de uno mismo, no de los otros.

Para depender de uno mismo siendo protagonista de tu propia vida, responde  estas tres preguntas por orden.

 

 

 

¿Quién soy?
¿A dónde voy?
¿Y con quién?

Nadie te puede decir quién eres, lo único facilitarte los recursos, herramientas, la orientación y el apoyo para descubrir quien eres realmente. En la mayoría de las ocasiones nos inculcan quien tenemos que ser, dependiendo de la familia, clase social, cultural, política.

Bajo ningún concepto puedes permitir que te digan a que dedicarte en la vida, cuál va ser tu futuro. No puedes vivir la vida de nadie. Tú estás aquí para hacer algo en la vida, y tu eres quién descubre y decide qué hacer con tu vida.

Con quien quieres recorrer el camino de tu vida lo decides tu. Nadie te puede obligar a que le acompañes y sigas su camino, de igual forma tú bajo ningún concepto puedes obligar a  los otros a que te sigan a ti.

Todos tenemos un niño interior, que en ocasiones está herido, frustrado, con miedos, por eso se busca la aceptación, el reconocimiento, y si no se obtiene esa aceptación es cuando te sientes desvalido, desubicado, infeliz, triste, falto de amor y aceptación,

Está bien conectar con ese niño interior, pero descubrir y sanar esa carencia, y en su lugar sacar a ese niño interior sano, siendo alegre, feliz, seguro de sí mismo, que vive y disfruta cada momento.

Vive como adulto con responsabilidad, seguridad, integridad y coherencia.  Sigue estos consejos:

  • Elige tus compañías. Qué sean constructivas, autenticas, positivas.
  • Deja libertad al otro y a ti mismo. Para qué seguir aguantando las compañías improductivas, vacías, que no os aportáis, no hay respeto. Mejor déjalas marchar y ábrete a nuevas amistades, experiencias.  Cuanto más sano sea tu niño interior, aparecerán las amistades apropiadas, y las relaciones sanas.
  • Nunca delegues tu responsabilidad a los otros, acepta tu responsabilidad y los retos de la vida.
  • Concédete  la libertad de ser. Tu eres un ser independiente que vive su propia vida.
  • Permítete ser  como quieres ser, nunca como el otro quiera que seas.
  • Permítete con el derecho de decir lo que piensas, nunca bajo ningún concepto lo que otro espera que pienses.
  • Date permiso para asumir los riesgos que quieras correr, siendo responsable de su resultado.
  • Date el permiso para ser y dedicarte a lo que quieres, guste o no a los otros. Tú decides que quieres ser en la vida.

En la mayoría de las ocasiones nos han acostumbrado a sentirnos inferiores al otro, a que los demás nos resuelva la vida. a culpar a otros.

Tu eres una persona valiente, útil, única en el universo, con sus sueños, deseos, talentos y recursos.  Y a esto último, si tienes talentos y recursos aunque no lo creas, bueno, es lo que te han acostumbrado que creas.

Te dejo este vídeo donde Jorge Bucay nos enseña a amarnos a tomar rienda de nuestras vidas.

Y recuerda amarse a uno mismo, y el amor autentico es cuando dejas y te permites libertad para ser y dejar que los demás también lo sean. Cada uno de nosotros somos protagonistas de nuestra vida y nadie tiene plenos derechos hacia nosotros y nuestra vida. Tú decides.

 José Navarro

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