Esta experiencia la he vivido hoy donde he disfrutado, conectado conmigo mismo, con un recuerdo de saber porque estoy en esta vida, cual es el motor que me hace sentirme vivo.

Por la mañana he tenido que ir a realizar un trámite administrativo, y para aprovechar el paseo y que fuera más productiva la primera hora de la mañana, me programe en mis actividades profesionales ir a Ecocentro (Una Ecotienda y Restaurante vegetariano situado en Madrid) para dejar folletos de mis próximas actividades en el tablón, que tienen para dejar tarjetas y publicidad.

Pues bien, siempre que voy si es pronto por la mañana me tomo un café y una palmera o cookie de chocolate, están riquísimas y te recomiendo si vives en Madrid y vas alguna vez. Y siempre me siento en una mesa y estar  tranquilo donde planifico el día, pongo en orden las ideas, reflexiono, además de disfrutar de la palmera o la cookie de chocolate.

Y ahí va la experiencia. Solo estaba poniéndote en ambiente.  En ese momento no planifiqué, ni puse en orden las ideas, ni reflexioné. Solo estaba saboreando la experiencia, respirando y observar sin juicio. Simplemente estaba presente.

Después de saborear  el desayuno  siendo consciente de los matices de sabor, el delicado matiz de miel con la que estaba cubierta la palmera, y en mi paladar sentía ese dulzor agradable  mientras masticaba. Cómo mis labios tocaban la taza, sintiendo el calor del café con leche que se posaba por unos segundos en mi boca y bajaba al tragar.  No tenía prisa, quería hacerlo de forma consciente, disfrutando el momento.

Una vez terminado el desayuno, repose un momento mirando el entorno conectado con mi respiración, observando también mis sensaciones. Me vino el recuerdo de la primera vez que fui a Ecocentro,  reflexionado de cuantas veces habré entrado por la puerta de Ecocentro. Y después se produjo el silencio.

En ese silencio interior, y respirando siendo consciente de lo conectado que estaba en ese momento. Me di cuenta que mi ser interno me estaba recordando algo. Y era que lo que representa Ecocentro, que es el mundo de lo alternativo, desarrollo y crecimiento personal, espiritual, lo esotérico aunque no tanto, y que es realmente mi mundo, mi forma de entender la vida, al ser humano, conectar con mi sentido de la vida, y desarrollar mi misión de vida.

Además del descubrimiento o saber lo que ya sabía pero en ocasiones caigo en olvido, aunque cada vez menos, queda una sensación de sentirse agradecido por la vida, por la oportunidad del momento, por quien abrió en su día Ecocentro, por la amable persona que me atendió, la persona que hizo palmera, y por tantas personas detrás que hay en cada una de las cosas que manejamos cotidianamente y quedan anónimas, donde todas y cada una de ellas son importantes.

Esta  sensación y experiencia, también lo puedes vivir tu. Llevo estudiando y practicando muchas Terapias, he ido a muchos talleres, cursos, leído libros. Y todo me ha servido, unas cosas más y otras menos, aunque también otras nada. Pero esta experiencia se ha multiplicado  por 100, tras poner en mi vida el Mindfulness, donde está siendo una forma de estar con uno mismo, con los demás y en la vida.

Jose Navarro

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